Fundación de la Ciudad de Corrientes

  • Por Jorge Deniri*

La ciudad de Corrientes fue fundada por el Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, en cumplimiento de las capitulaciones pertinentes, el domingo 3 de abril de 1588. Entre otros conceptos, el Acta Fundacional expresa: “…fundo y asiento y pueblo la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes, provincia del Paraná y el Tape…”. Corrientes constituyó la fundación trascendental del Adelantado.

Luego, Juan Torres de Vera y Aragón prosiguió viaje hacia España, buscando obtener la ratificación de su cargo.

Pensada como estación de paso entre Asunción y Buenos Aires, su ubicación se escogió dadas sus ventajas naturales como puerto.

La relación con los aborígenes fue ambigua desde un comienzo. El núcleo poblacional de los fundadores estaba constituido en su mayoría por mestizos criollos procedentes de Asunción, “hijos de la tierra” afines por cultura y educación con el idioma y las costumbres de los guaraníes. Sin embargo, procedían de tribus enemistadas con las parcialidades que habitaban las lomadas cercanas, a las que la presencia de los españoles indujo a lanzar reiterados ataques.

La primera edificación del asiento primitivo de la ciudad parece haber sido el célebre “fortín” o “Pucará” de maderos, asociado en el recuerdo al “Milagro” o “Prodigio” de la Cruz, que evoca uno de los más rudos ataques indígenas y la no menos denodada defensa de un grupo de 28 españoles. El fortín se hallaba donde hoy se alza el monumento a Alvear, y el primer monumento público de Corrientes es la “Columna”, que alzara Pedro Ferré en 1828. Durante el emplazamiento del Puente General Belgrano, se la desplazó al lugar que ocupa actualmente.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la ciudad de Corrientes, “La ciudad cerebro”, como la denominara Hernán Félix Gómez, es la que lidera el proceso de poblamiento hacia el este, estableciendo fronteras sucesivas en el Riachuelo, los ríos Empedrado y Santa Lucía, y fijando finalmente en el río Corriente el límite con las reducciones jesuíticas, que retrocedían ante los feroces ataques de los mamelucos –bandeirantes- portugueses.

Durante las invasiones inglesas, los correntinos residentes en Buenos Aires contribuyeron a la defensa creando un pequeño cuerpo, los Cazadores Correntinos, que se baten heroicamente en los corrales de Miserere.

Declarada provincia en 1814, hasta 1820 Corrientes participa en el proyecto revolucionario de José Gervasio Artigas, gobernada principalmente por Juan Bautista Méndez.

En el año 1820, Francisco “Pancho” Ramírez la incorpora por la fuerza a su “República Entrerriana”, hasta que a su muerte, los correntinos proclaman su autonomía a través de una revolución incruenta, el 12 de octubre de 1821.

Entre 1821 y 1839, Corrientes atraviesa un extraordinario momento político, económico y social que la entroniza como una de las primeras provincias del Plata. Desde 1839 hasta 1852, se ve obligada por las circunstancias a guerrear contra la dictadura de Juan Manuel de Rosas. Se enfrentan dos formas de concebir el federalismo, y en esa lucha que subsume todo lo demás, descuella una de las principales figuras de la Historia de Corrientes: Pedro Ferré.

Luego de la promulgación de la Constitución Nacional en 1853, el 24 de abril de 1855, gobernando otro de los grandes correntinos, Juan Gregorio Pujol, se establece el Régimen Municipal en Corrientes. Ese 25 de abril se instala el Congreso General Constituyente, y el 12 de octubre se sanciona la Constitución Provincial. Hasta entonces, la provincia se había regido por sus Reglamentos Provisorios Constitucionales, sancionados en 1821 y 1824.

  • * Doctor en Historia. Director del Archivo General de la Provincia de Corrientes.